El fontanero termina la reparación, explica lo que ha hecho, cobra y sale hacia el siguiente aviso. Esa última conversación puede servir para mencionar la reseña, pero el momento de escribir después depende del trabajo. Quien acaba de sufrir una fuga quizá agradezca la rapidez de la respuesta; quien estrena una instalación puede preferir probarla antes. Nadie debería sentirse obligado a escribir mientras el técnico espera en la puerta.
Incorpora la invitación al cierre del trabajo, junto con la factura y cualquier visita pendiente. La guía de gestión de reseñas para fontaneros trata el proceso completo; el generador gratuito de enlaces te permite preparar una URL y un código QR para la documentación.
Elige cuándo hacer la invitación según el trabajo
- Urgencia: Confirma primero que el problema está controlado y explica si queda trabajo pendiente. Incluye el enlace de reseñas en la factura o en un mensaje posterior. No interrumpas un momento de tensión para pedir una valoración.
- Reparación programada: Al terminar, explica qué se ha arreglado y cómo contactar contigo si reaparece el problema. Si el cliente ya puede valorar el resultado, puede tener sentido escribirle ese día o al siguiente.
- Instalación nueva: Espera a que el cliente haya podido utilizarla. Registra la visita de seguimiento prevista para evitar que la solicitud salga antes de terminar la puesta en marcha.
- Reclamación pendiente o nueva visita: Atiende el problema por el cauce habitual. No ofrezcas una reparación a cambio de una reseña ni escondas el enlace de Google a clientes que podrían dejar una opinión crítica.
Estos momentos sirven como punto de partida, no demuestran que una espera concreta produzca más reseñas. Anota el tipo de trabajo y cuándo enviaste la invitación; así verás en qué casos se suele olvidar.
Identifica a quien recibió realmente el servicio
En un trabajo de fontanería puede haber varios contactos. Quizá el inquilino atendió al técnico, mientras que la factura llegó al propietario o al administrador de la finca. No des por hecho que quien paga puede opinar sobre la visita ni que quien estaba allí ha aceptado recibir mensajes. Al cerrar el trabajo, anota quién lo contrató, quién estuvo presente y por qué canal puedes contactar a cada persona. Si no procede escribir a nadie, la factura o una tarjeta pueden ofrecer el enlace sin añadir a nadie a una lista de envíos.
Si un administrador de fincas encarga muchos trabajos, evita repetir la solicitud tras cada pequeño aviso. Puedes invitarle cuando haya tenido ocasión de valorar el servicio durante un periodo significativo. El propietario que contrató una sola reparación urgente quizá pueda opinar antes, una vez resuelta la avería y cuando el técnico ya se haya marchado.
Coloca el enlace donde el cliente pueda encontrarlo más tarde
Si el cliente paga allí mismo, una línea en la factura digital o una tarjeta pequeña con código QR resulta más cómoda que pedirle que abra Google delante del técnico. Usa una frase neutra: «Si quieres compartir tu experiencia, escanea este código para dejar una reseña de Google». Pon el nombre del negocio junto al código para que quede claro adónde lleva.
Prueba el código QR y el enlace en un móvil antes de imprimir las tarjetas. Deben abrir el Perfil de Empresa en Google de la ubicación correcta. La guía de Google sobre enlaces de reseñas menciona las facturas y los correos de agradecimiento como lugares donde compartirlos. La guía de códigos QR explica cómo prepararlos para imprimir.
Redacta un mensaje sobre este trabajo
Hola {Nombre}, gracias por llamarnos para reparar el fregadero de la cocina el {fecha}. Si quieres contar cómo fue la visita para ayudar a otras personas, puedes dejar una reseña de Google aquí: {Enlace para reseñas}. Si tienes dudas sobre el trabajo, responde a este mensaje. {Nombre del negocio}
Escribe solo a clientes a los que puedes contactar por ese canal. Registra cuándo enviaste el mensaje y evita que el técnico, la oficina y el programa de facturación repitan la misma solicitud. Para otros ejemplos, consulta las plantillas para pedir reseñas.
Describe el trabajo sin entrar en detalles sensibles. «Reparación del fregadero de la cocina» ayuda a reconocer la visita; la dirección, los daños concretos o una reclamación al seguro pueden revelar más de lo necesario, sobre todo si el mensaje llega a la persona equivocada. Si los datos del cliente están incompletos, una línea neutra en la factura suele bastar.
Define cómo pasa la información a la oficina
- El técnico marca el trabajo como terminado y anota si queda alguna visita pendiente.
- La oficina comprueba la ficha del cliente, sus preferencias de contacto y si ya recibió una solicitud.
- La oficina envía el mensaje acordado o confirma que el enlace estaba en la factura.
- Al final de la semana, el propietario compara los trabajos terminados con las invitaciones que correspondía hacer, sin fijar una meta de cinco reseñas de cinco estrellas.
Usa estados que entienda todo el equipo: abierto, terminado con visita pendiente o cerrado. Quien envía la solicitud debe comprobar el estado antes. Si aún falta volver a llamar o acudir al domicilio, acordad el siguiente paso de atención al cliente y evitad que salga un mensaje programado que dé el trabajo por cerrado. Es una cuestión de momento y de calidad del servicio; no justifica ocultar el enlace público a un cliente crítico.
La invitación debe formar parte del cierre habitual para clientes reales, también cuando el trabajo fue complicado. Google desaconseja presionar para que alguien publique mientras sigue en el local o invitar solo a quienes probablemente elogiarán el negocio. Deja que el cliente decida cuando el técnico ya se haya marchado.
Empieza con un trabajo terminado: comprueba su estado, identifica a la persona de contacto y prueba el enlace de la factura. Si más adelante la oficina necesita enviar correos de forma sistemática, la guía para automatizar solicitudes explica cómo organizar el paso de datos antes de activar los envíos.